Comentarios de pacientes
Videos de interés
Facebook

Gemoterapia

 

La energía del planeta Tierra es algo real, ha sido acumulada durante milenios. Las gemas y los cristales son capaces de absorber, almacenar, transformar y transmitir esa energía a los seres vivos. De hecho, nuestro planeta es un gigantesco imán con sus propias líneas de fuerza que se encuentra inmerso en campos energéticos extraterrestres: las energías cósmicas que nuestra tecnología es capaz de medir y, parcialmente, interpretar. Pues bien, ese poder universal está empezando a ser utilizado para la curación a través de muy diversas técnicas (la magnetoterapia, la acupuntura, la cromoterapia y tantas otras medicinas energéticas) que pretenden canalizar y armonizar esa fuente inagotable de fuerza para recuperar la pérdida de salud de los pequeños microcosmos humanos.

Los antiguos egipcios ponían piedras en sitios muy determinados de las envolturas de sus momias para mantener la energía de sus centros y fortalecer así las posibilidades del muerto en el largo y difícil viaje al otro mundo. La medicina china tradicional utilizaba polvos de distintas piedras como medicamentos y la sabiduría védica de los antiguos hindúes ha utilizado las piedras preciosas como armonizadores de los centros vitales, los chakras, que rigen la energía de nuestros cuerpos material y astral.
La Gemoterapia, aplicada a la manera védica, es una forma de sanación holística (integral) que va alineándose junto con otras formas de medicina energética comprobadamente eficaces y no agresivas, pudiendo complementar -y complementándose- con otras medicinas, incluyendo la alopática o tradicional, tan denostada a veces y tan innegablemente activa siempre.

Siguiendo las filosofías orientales que comparten el concepto de que el universo es un conjunto de energías (el Tao o Ki para la China o Japón y el kundalini para la hindú) podemos considerar la enfermedad como un desequilibrio de estas energías en nuestro organismo.